Proyecto
La empresa de distribución que emprendió la administración Nixon en los años setenta no tenía ningún precedente histórico (aunque homologable con la colonización de América), ni definiciones útiles de cómo territorializar el espacio exterior. Se puede especular que Nixon hizo una jugada pragmática capitalizando la exploración en términos del poder que sí sabía cómo medir en la Tierra; el de las relaciones diplomáticas. El proyecto Piedra Lunar del artista Santiago Reyes Villaveces construye una topografía de las Piedras Lunares de la buena voluntad que interpreta los significados acumulados entorno al gesto de Nixon. El proyecto Piedra Lunar parte del presupuesto de que la recolección de las piedras puede subvertir la concentración de poder y contraponerse a los proceso coloniales que la administración Nixon realizó. El punto de partida del proyecto es un viaje alrededor del croquis de la dispersión de los fragmentos lunares. La materialización de este viaje es una cartografía ficticia que mapea la dispersión de las piedras y las narrativas azarosas que las piedras han adquirido en los diferentes países. |